Tecnicas De Relajacion

Etiquetas: Reflexiones, Salud
Cien maneras de responder al VIH y al SIDA
1. Saber cómo se transmite el VIH.
2. Hablar con la pareja acerca del riesgo mutuo.
3. Participar en actos de la comunidad sobre el VIH y el SIDA.
4. No tener nunca relaciones sexuales sin preservativo con alguien cuyo estado del VIH nos haga dudar.
5. Ser consciente de que todos, sin excepción, podemos contraer el VIH.
6. Si estamos viviendo con el VIH, e incluso si no es así, mejorar la nutrición.
7. No tener relaciones sexuales con múltiples parejas sin utilizar un preservativo en cada ocasión.
8. Hacer ejercicio con regularidad, estemos viviendo con el VIH o no.
9. Si estamos viviendo con el VIH, asegurarnos de tomar la medicación prescrita a la hora indicada.
10. Tener a mano preservativos en la habitación y otros sitios donde es probable que tengamos encuentros sexuales.
11. Hablar con la pareja sobre las maneras de asegurar la protección contra el VIH.
12. Aprender a distinguir los mitos acerca del VIH y disiparlos.
13. Asegurarse de que las transfusiones sanguíneas que podamos necesitar para cirugía u otros procedimientos sanitarios hayan sido sometidas a análisis y sean seguras.
14. No volver a utilizar nunca un mismo preservativo.
15. Aprender cómo hay que utilizar un preservativo masculino adecuadamente.
16. Aprender cómo hay que utilizar un preservativo femenino adecuadamente.
17. Hacer que el uso del preservativo sea placentero.
18. Utilizar un preservativo para el coito vaginal, sexo oral (uno para cada acto).
19. Solicitar asesoramiento y pruebas voluntarias confidenciales del VIH.
20. No compartir agujas u otros instrumentos punzantes porque podrían estar contaminados por el VIH.
21. Animar a los amigos y familiares a hacerse la prueba.
22. No permitir que el semen, los líquidos vaginales o la sangre de ninguna persona entre en nuestro cuerpo a menos que estemos seguros de que dicha persona es VIH-negativa.
23. Descubrir qué hacen nuestras organizaciones locales de servicios sobre el SIDA y prestarnos como voluntarios, donde sea posible.
24. Hablar con la pareja acerca de la intimidad.
25. Ser consciente de que no podemos saber si una persona tiene el VIH sólo con mirarla.
26. Mantenerse en una relación monógama en la que tanto nosotros como nuestra pareja nos hayamos sometido a la prueba del VIH y adaptar nuestro comportamiento sexual a nuestro estado del VIH.
27. Tener conciencia de que el VIH se puede transmitir de la madre al hijo; hacerse la prueba antes y/o después de quedar embarazada y discutir con nuestro médico las mejores alternativas para una misma y para el bebé.
28. Planear un comportamiento seguro antes de encontrarnos en una situación de riesgo.
29. Llevar consigo preservativos cuando viajemos, por si acaso.
30. Hablar acerca de la prevención, atención y tratamiento del VIH con un dispensador de atención de salud afiliado a las Naciones Unidas o con otro proveedor de salud calificado.
31. Estar cerca de una persona sin tener relaciones sexuales con ella.
32. No abusar del alcohol o las drogas, que pueden afectar nuestra capacidad de juicio.
33. Utilizar lubricantes de base acuosa con los preservativos, de látex, en lugar de lubricantes de base oleosa.
34. Abrir con cuidado el envoltorio de los preservativos para que no se rompan.
35. Tener en cuenta la abstinencia como una posible opción.
36. Hablar con los hijos sobre la conveniencia de retrasar su primera experiencia sexual hasta que estén física y psicológicamente preparados y sepan protegerse a sí mismos.
37. Leer y volver a leer el folleto de las Naciones Unidas Vivir en un mundo con el VIH y con SIDA.
38. Hablar con los hijos sobre el VIH y el SIDA.
39. Pensar antes de actuar movidos por impulsos sexuales.
40. Colocar en la parte trasera del coche una calcomania de una organización local de servicios sobre el SIDA que apoye a las personas que viven con y están afectadas por el VIH.
41. Hacer que los miembros de nuestra familia lean y vuelvan a leer el folleto de las Naciones Unidas Vivir en un mundo con el VIH y con SIDA.
42. No tener relaciones sexuales con una persona que no utilice un preservativo, a menos que sepamos con seguridad que ambos somos VIH-negativos y tenemos una relación monógama.
43. Ejercer presión para que el sistema de las Naciones Unidas en nuestro país organice una sesión de aprendizaje para niños y ayudar a llevarla a cabo.
44. Prestarse como voluntarios para trabajar activamente en un programa local sobre el VIH y el SIDA en el lugar de trabajo de las Naciones Unidas.
45. Aprender a decir no y decirlo de veras.
46. Respetarse y protegerse a nosotros mismos.
47. Discutir con los miembros de la familia las cuestiones planteadas en el folleto de las Naciones Unidas Vivir en un mundo con el VIH y con SIDA.
48. No guardar los preservativos en la cartera o guantera del coche pues el calor podría resquebrajar el látex, y comprobar siempre la fecha de caducidad.
49. Ejercer presión para que el sistema de las Naciones Unidas en nuestro país organice una sesión de aprendizaje para esposas y parejas, y ayudar a llevarla a cabo.
50. Lucir un lazo rojo como muestra de solidaridad con las personas que están afectadas por el VIH y/o el SIDA.
51. Asistir a una presentación o charla sobre el VIH.
52. No dar por sentado nunca que alguien es VIH-negativo solamente porque “parece sano”.
53. Conducir con precaución y llevar siempre puesto el cinturón de seguridad para reducir las posibilidades de tener un accidente en que podríamos exponernos a sangre contaminada.
54. Mostrarse recelosos cuando alguien nos diga “Confía en mí”.
55. Participar en actividades de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA.
56. Aprender a administrar los primeros auxilios de forma segura.
57. Hacer que nuestros hijos hagan un cartel sobre el VIH y el SIDA y luego colgarlo en nuestra oficina.
58. Saber dónde pueden obtenerse preservativos.
59. Donar dinero a una organización local de servicios sobre el SIDA.
60. Conocer a alguien que esté viviendo con el VIH.
61. Hacer una lista de cosas que podemos hacer para disfrutar además del coito.
62. Aprender a hacer una demostración sobre el preservativo, y luego realizar una sesión para los amigos.
63. Prestarse como voluntarios para hablar sobre la prevención del VIH ante un grupo comunitario.
64. Leer las indicaciones que llevan los envoltorios de los preservativos para estar seguros de que protegen contra el VIH, ya que no todos aseguran esta protección.
65. Averiguar cómo resultaron afectados por el VIH algunos miembros de nuestra comunidad hablando con las personas que trabajan en programas sobre el VIH y el SIDA y leyendo artículos.
66. Participar en actividades del Día Mundial del SIDA.
67. Protegerse a nosotros mismos contra otras infecciones de transmisión sexual.
68. Someterse a tratamiento rápidamente si contraemos una infección de transmisión sexual.
69. Averiguar qué programas sobre el VIH/SIDA están ejecutando nuestro gobierno, las ONG locales y el sistema de las Naciones Unidas.
70. Sentirse cómodo hablando sobre el sexo con nuestros hijos y parejas.
71. Aprender más sobre el VIH y el SIDA consultando el sitio web del ONUSIDA: http://www.unaids.org.
72. Averiguar cómo funciona la prueba del VIH.
73. Guardar los preservativos en un lugar fresco y seco.
74. Hablar sobre las prácticas sexuales más seguras con los amigos.
75. Examinar todas las partes del sitio web de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA en el lugar de trabajo de las Naciones Unidas: http://unworkplace.unaids.org.
76. Siempre que sea posible, procurar no dejarse presionar para tener relaciones sexuales.
77. Tener conciencia de que el VIH puede transmitirse a través de la sangre, el semen, los líquidos vaginales y la leche maternal.
78. Hacer que nuestros hijos consulten la sección dedicada a ellos en el sitio web de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA en el lugar de trabajo de las Naciones Unidas: http://unworkplace.unaids.org.
79. No dejarse convencer por nadie de no utilizar preservativo.
80. Si estamos viviendo con el VIH, o estamos afectados por el virus, unirnos a un grupo de apoyo local.
81. Averiguar más acerca del VIH y el SIDA visitando el sitio web de nuestra propia organización de las Naciones Unidas.
82. Hacer un plan personal para tener relaciones sexuales seguras y revisarlo de cuando en cuando.
83. Al hacerse un Tatutaje o una perforación cutánea (body-piercing), asegurarse de que el equipo utilizado se haya esterilizado.
84. Alejarse de las personas que nos presionan para que adoptemos comportamientos peligrosos.
85. Pensárselo antes de beber.
86. Recordar que la mayor parte de las personas que viven con el VIH no saben que tienen el virus.
87. Tener en cuenta que el único modo de saber con seguridad que una persona o nosotros mismos tenemos el VIH es hacerse la prueba voluntariamente.
88. Aprender a disfrutar de las práticas sexuales más seguras.
89. Superar todos los miedos que podamos tener respecto al asesoramiento y las pruebas voluntarias confidenciales y acudir a solicitar estos servicios.
90. Leer la Política de personal de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA.
91. Si leemos un artículo en la prensa local que estigmatiza a las personas que viven con el VIH, escribir una carta al Director para manifestar nuestra disconformidad.
92. Tener relaciones sexuales sin protección únicamente con una persona que no esté infectada y sólo tenga relaciones sexuales con nosotros.
93. No depender de nadie para protegerse a sí mismo.
94. Hacer prácticas individuales en el uso del preservativo masculino o Femenino hasta sabérselo poner de forma correcta y fácil.
95. Pedir a la pareja que venga con nosotros a hacerse la prueba del VIH y hagamos que conozca todas las ventajas que tiene.
96. Estar informados de que el VIH no se transmite a través del contacto ocasional.
97. Capacitarse como educador/a inter pares sobre el VIH.
98. Tener conocimiento de que los antirretrovíricos no curan el VIH y pueden tener efectos secundarios desagradables.
99. Si leemos un artículo en la prensa local que sea impreciso, escribir una carta al director para aclarar las cosas.
100. Pensar en otras cien maneras de responder al VIH.
Etiquetas: Salud
¿Sabía que más de la mitad de los 60 millones de personas que se han infectado por el VIH en los Ultimos 20 años tienen entre 15 y 24 años de edad?
En la actualidad, cerca de 12 millones de jóvenes están viviendo con el VIH.
Hablar y aprender sobre el VIH/SIDA es importante para todos los miembros de la familia y las parejas, incluidos los hijos adolescentes. La mayor parte de los jóvenes de algo más de 20 años que están viviendo con el SIDA se infectaron por el VIH en la adolescencia (Esto Por Falta De Información) A menudo los adolescentes padecen las complejidades de la presión ejercida por los compañeros, del consumo de alcohol y drogas, de la actividad sexual y del respeto de uno mismo que los hacen particularmente vulnerables.
Como es lógico, si se atiende a un miembro de la familia o un amigo que vive con el VIH, hay que asegurarse de que el cuidado que recibe es el mejor posible.
"Es de vital importancia que todos Recibamos Una educación sobre el VIH y el SIDA."
VIH Y SIDA
El virus de la inmunodeficiencia humana, o VIH, ataca el sistema inmunitario del organismo. Al debilitar las defensas contra la enfermedad, el VIH hace que el organismo sea vulnerable a una serie de infecciones y cánceres que, potencialmente, ponen en peligro la vida. El VIH es infeccioso, lo que significa que puede transmitirse de una persona a otra.
¿Qué ocurre en el organismo cuando tiene lugar la infección por el VIH?
El VIH infecta las células que forman parte del sistema inmunitario del organismo. Cuantas más células estén infectadas por el virus, menos capaz será el sistema inmunitario de luchar contra la enfermedad.
El VIH, para lograr infectar una célula, debe introducir su material genético en el interior de la misma. Este proceso empieza con la fijación y entrada del virus, el desprendimiento de la envoltura de la membrana del virus y la integración de los genes del virus en los genes humanos. La célula humana es asaltada para producir múltiples copias de unidades víricas básicas que posteriormente se ensamblan y que con el tiempo acaban saliendo de la célula infectada en busca de otras células para infectar. El virus mata la célula que infecta y también las células vecinas no infectadas. El virus se asegura de que la célula humana sobreviva hasta que su propia multiplicación haya concluido. Y más dañino aún, el VIH establece formas latentes estables que son reservorios de la infección a los que no pueden llegar los fármacos disponibles en la actualidad. Esos reservorios hacen muy difícil la erradicación completa y la cura del SIDA.
Poco después de que tenga lugar la infección, el sistema inmunitario del organismo organiza un ataque contra el virus por medio de células citolíticas especializadas y proteínas solubles llamadas anticuerpos que, por lo general, consiguen reducir provisionalmente la cantidad de virus en sangre. Sin embargo, el VIH sigue activo y, por tanto, continúa infectando y matando células vitales del sistema inmunitario. Con el tiempo, la actividad vírica aumenta significativamente y, a la larga, anula la capacidad del organismo de rechazar la enfermedad.
¿Qué es el SIDA?
El VIH, si no se trata, casi siempre acaba agotando el sistema inmunitario. Esto deja al cuerpo vulnerable a una o más enfermedades que ponen en peligro la vida, pero que, por lo general, no afectan a las personas sanas. Esta etapa de la infección por el VIH se llama SIDA, o síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Cuanto mayor sea el daño sufrido por el sistema inmunitario, mayor será el riesgo de fallecimiento por infecciones oportunistas.
Los expertos acordaron el término “SIDA” a principios de los años 1980, antes del descubrimiento del VIH, para describir el por entonces nuevo síndrome de inmunosupresión profunda. Hoy día, el SIDA se considera la última etapa de un proceso continuo de infección por el VIH y enfermedad.
En ausencia de tratamiento, el VIH tarda generalmente de 8 a 10 años en progresar a SIDA. El lapso entre la infección inicial y la aparición de los síntomas, sin embargo, varía y parece ser más corto en las personas infectadas a través de transfusiones sanguíneas y en los pacientes pediátricos. Los factores que alteran la historia natural del VIH se llaman “cofactores” de la progresión de la enfermedad. Se han investigado muchos cofactores potenciales, como los genéticos, de edad, sexo, vía de infección, hábito de fumar, nutrición, y otras enfermedades infecciosas. Hay pruebas contundentes de que la enfermedad avanza más rápido si la infección por el VIH se produce a una edad avanzada.
Cómo puedo saber si alguien tiene el VIH?
No se puede saber. En el mundo entero, la mayoría de las personas que viven con el VIH no han desarrollado aún el SIDA. Una fracción de las personas infectadas por el VIH tiene síntomas en las primeras fases del curso de la infección, mientras que otras no presentan síntomas hasta al cabo de 15 años o más de infectarse. Como la mayor parte de las personas que vive con el VIH no parece enferma, es imposible saber si una persona tiene el virus con sólo observarla o hablar con ella. Las personas con el VIH tienen el mismo aspecto y actúan del mismo modo que las que no están infectadas por el VIH.
¿Cómo sé si tengo el VIH?
Por medio de la prueba. Los anticuerpos detectables contra el VIH aparecen unos días o semanas después de la exposición inicial al virus. Pueden detectarse por medio de una sencilla prueba disponible para usted y su familia como empleado/a de las Naciones Unidas. Las pruebas existentes en la actualidad pueden detectar el 99,9% de las infecciones y los anticuerpos al cabo de unas 3-4 semanas de la infección. Este “periodo silente” durante el cual pueden pasarse por alto las infecciones recientes se puede acortar buscando porciones del virus (utilizando la prueba del antígeno) y material genético vírico (métodos de detección de ácido nucleico). Por lo general, las pruebas con resultados positivos se repiten otra vez como mecanismo de protección contra los errores de laboratorio. Como las pruebas del VIH pueden no tener en cuenta las infecciones muy recientes, se recomienda que tras una prueba inicial negativa se efectúe otra prueba de anticuerpos de 3 a 6 meses después, si la posible exposición al virus fuera muy reciente.
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Salud Naturalmente
La medicina natural, medicina herbaria o plantas medicinales no es para nada un tema nuevo, es una antigua ciencia que ha curado y dado salud, vigor y juventud a nuestros propios antepasados, y aun en los tiempos modernos con los grandes avance de la medicina actual, muchas personas encuentran en la medicina natural remedio a sus problemas de salud y belleza cotidianos. En muchas ocasiones y para muchas enfermedades existe una cura o un paliativo a nuestro alcance en cualquier mercado o supermercado.
Frutas y Verduras
Al igual que otras ciencias que vuelven a tener auge, tales como la acupuntura, la homeopatía, la aromaterapia, frutoterapia y otras ciencias tradicionales se integran para ayudar al esfuerzo del hombre por prolongar y mejorar su salud física y mental.
La medicina natural a través de las hierbas, los arbustos, árboles y frutos que brinda la naturaleza contribuye de forma admirable al esfuerzo del ser humano por una mejor supervivencia. Las plantas no sólo nos proporcionan alimento, purifican nuestro ambiente brindándonos oxigeno, además nos curan y nos protegen de las enfermedades.
Las plantas adquieren cada día un papel más importante en la salud humana y la ciencia toma cada día más en serio la aplicación de la medicina natural en la lucha contra las enfermedades, incorporando cada día más la botánica a la medicina moderna.
Aquí, hemos intentado hacer una recopilación, siempre constante de las plantas medicinales que se encuentran con mayor facilidad y otras que no tanto,
El Fin de esto es conocer sus propiedades curativas y usos recomendados.
Cabe mencionar que esto es de caracter informativo en base a encuestas a los que realmente lo saben, por eso se te recomienda ir con un doctor especialista en cada caso, pero es bueno conocer que contiene cada planta y en que nos puede ayudar...
Ojala Y les Sirva
Plantas y sus posibles tratamientos terapéuticos.
Acelga
Estomago, inflamaciones de la vejiga, inflamaciones del duodeno, hemorroides, almorranas, hígado, diurética, depuración del organismo de las toxinas, emisión difícil o dolorosa de la orina, piel, úlceras, llagas, heridas, reumatismo, memoria, cálculos biliares, trastornos de la vesícula, estreñimiento, disentería, hemorragias uterinas, colon, fiebre.
Achiote
Hemorroides, almorranas, diarrea, expectorante, bronquitis, inflamaciones de la boca y la garganta.
Aguacate
Cabello, piel.
Ajenjo
Disentería, fiebre, menstruación, riñones, vejiga, vientre.
Ajo
Dolor de oído, reumatismo, tos, insomnio, lombrices, manchas, mala digestión, tuberculosis, resfriados, bronquitis, asma, estreñimiento, enfermedades del hígado y riñones, difteria, expectorante, gota, reumatismo, diabetes, diurético, antiespasmódico, antibiótico, afecciones cardiovasculares, colesterol, repelente.
Albahaca
Dolor de cabeza, dolor de oído, sequedad del vientre.
Albaricoque
Regenerador, reconstituyente.
Almendro
Laxante, purgante, urticaria, diarrea, bronquitis, pulmonía, quemaduras, piel, cicatrices, heridas, úlceras externas, labios partidos, pezones agrietados, cabello, alopecia.
Aloe Vera
Cabello.
Altamisa
Desordenes menstruales, amenorrea, migraña, dolor de cabeza, reumatismo, úlceras, fiebre, desordenes estomacales, desinfectante y astringente bucal, piel, dermatitis, reumatismo, hemorroides, almorranas, inflamación de las piernas, hematomas, parásitos, fiebre.
Amapola
Expectorante, reumatismo, sudorífico.
Anís
Gases estomacales, cólicos, lactancia, diurético, dolor de cabeza, hipo, purgante, cerebro, memoria.
Apio
Riñones, menstruación, anemia, debilidad, convalecencia, asma, reumatismo, enfermedades del hígado, biliosidad, catarro pulmonar, asma, afonía.
Apio de Monte
Leucorrea.
Bauhinia
Disentería, dolor de cabeza, purgante, diabetes, glicemia, colesterol, hipertensión, diurético, colesterol, cicatrizante, antiséptico.
Berenjena
Riñones, tumores o abscesos, embriaguez, diurético, obesidad.
Berro
Hidropesía, úlceras, tiña, diabetes, tisis, reumatismo, gota, cálculos biliares, vesícula, circulación, falta de apetito.
Borraja
Ojos inflamados, hígado, bronquitis, sarampión, resfriados, gota, lactancia, estimulante cardíaco.
Cabello de ángel
Hígado, Piel.
Cacahuete
Debilidad.
Cacao
Digestión, labios, nervios.
Café
Dolor de cabeza, respiración, estimulante, digestión, asma, asma nerviosa, diabetes, jaqueca, tos ferina, resfriados, abscesos, tumores, gota, memoria, depresión, fatiga, obesidad.
Calabaza
Quemaduras.
Caléndula
Piel, cicatrices, pies o manos agrietadas, irritaciones de la piel, quemaduras, rasguños,
eczemas, soriasis, labios, callos y verrugas, úlceras, herpes, amígdalas, garganta, cancros bucales, lombrices, vaginitis, cortadas menores, raspones, oído.
Canela
Dispepsias, disentería, debilidades intestinales, diarrea, calmante y relajante, regulador menstrual, infecciones, resfriados, antioxidante, diabetes, halitosis, dolor de dientes, afrodisíaco.
Caña de azúcar
Tos, tumores, abscesos, embriaguez, ictericia, riñones, disentería.
Cañafístula
Laxante, parásitos, purgante.
Cebada
Impotencia, debilidad sexual, enfermedades en los pulmones, lumbago, angina de pecho, gota.
Cebolla
Debilidad, afecciones bronquiales, bronquitis, asma, nerviosismo, riñones, reumatismo, tuberculosis, cólicos nefríticos, diabetes, hidropesía, vejiga, obesidad, inflamaciones de las articulaciones, impotencia, estreñimiento, tos, insomnio, calambres, desmayos, hidropesía, gripe, forúnculos y abscesos, hemorragias nasales, asma, lombrices, cabello, alopecia, infecciones, diurético, dolor de dientes, dolor de cabeza, dolor de oído, rinitis, resfriados crónicos, hígado, piel.
Dátil
Pulmones, Riñones, Tos, Vejiga.
Diente de león
Purgante, laxante, parásitos, sangre, estomago, herpes.
Durazno
Eczemas, estomago, estreñimiento, reumatismo, riñones, urticaria.
Espárragos
Hidropesía, reumatismos, ictericia, hígado, corazón, diurético, afrodisíaco.
Espinaca
Cerebro, Convalecencia, Debilidad, Estreñimiento, Nervios, Neuralgias, Sangre, Inflamaciones intestinales.
Eucalipto
Gripas, resfriados, bronquitis, asma, tos, anginas de pecho, afecciones de la garganta, bronquitis, tos, pulmonía, reumatismo.
Fumaria
Neurastenia, piel, salpullido, urticaria.
Garbanzo
Desordenes menstruales, vejiga, diurético, abscesos.
Geranio
Esterilidad, hemorragias, metrorragia, riñones.
Grama
Cálculos biliares, cólicos nefríticos, enfermedades del hígado y los riñones, fiebres eruptivas.
Hiedra
Sarna, úlceras.
Hierbabuena
Cefalalgia (dolor de cabeza), digestión, halitosis, taquicardia.
Hinojo
Resfriados, tos, bronquitis, diurético, anemia, jaquecas, problemas del aparato digestivo, diurético, desinfectante, bronquitis, asma.
Ipecacuana
Envenenamiento, intoxicación, neumonía, tifoidea, tosferina, vómito.
Laurel
Estimulante del apetito, nervios, estómago, reumatitis.
Lechuga
Insomnio, personas nerviosas, débiles, riñones y vías urinarias, reumatismo, estreñimiento, avitaminosis, taquicardia (palpitaciones), afrodisíaco, piel, enfermedades cutáneas, reumatismo.
Limón
Hígado, hemorragias nasales, artritis, hipertensión, arteriosclerosis, boca, garganta, úlceras, erupciones de la piel, llagas, lombrices, dentífrico, tos persistente, resfriados, gripe, catarros, tos, piel, ronquera, laringitis, garganta, cabello, cálculos biliares, adelgazante y purificador de la sangre, resaca, fiebre, diurético, antiséptico, diarrea, parásitos infantiles, pecas y manchas, urticaria, expectorante, sudorífico, dolor de cabeza.
Maíz
Gota, nervios, parálisis, riñones, vejiga.
Mango
Dientes, piorrea, tuberculosis.
Manzana
Asma, fiebre, anemia, afecciones del estómago, biliosidad, insomnio, cálculos del hígado y de los riñones, bronquitis, depuración, respiración, tos persistente, resfriados, gripe, catarros, tos como consecuencia de gripe infecciosa, bronquitis, enfermedades del sistema respiratorio, problemas digestivos, hipertensión, corazón, nervios, diarrea, artritis, purgante, piel, pelo, cicatrices, heridas, úlceras externas, labios partidos, pezones agrietados, cicatrizante.
Manzanilla
Dolores de estómago, cólicos menstruales, reumatismo, calambres, nervios, fiebre, asma, cabello, antiinflamatorio, cicatrizante, gripe, catarros y bronquitis.
Mejorana
Enfermedades del sistema respiratorio, alteraciones nerviosas, gases estomacales, dolores de cabeza, tónico estomacal, antiespasmódico, amenorrea.
Membrillo
Asma, bronquitis, tos y resfriados, diarreas ,disentería, expectorante, bronquitis, cabello, dolores musculares.
Miel de abejas
Depurador de la sangre, revitalizador y tónico cerebral, garganta, contusiones, heridas, golpes, torceduras, grietas en los pezones de las madres lactantes, estrías, celulitis, piel, cabello, estrés, sueño, acné, tos, expectorante, regenerador de las células, acne, asma, resfriados, gripe, catarros, ronquera, laringitis, reumatismo, parásitos, problemas digestivos, hipertensión, corazón, nervios, alopecia.
Mora
Laxante, jaquecas, diarrea, disentería, astringente, anginas, parásitos, tensión arterial baja.
Mostaza
Dolores, hipertensión, parálisis, reumatismo.
Nabo
Hemorragia uterina, inflamaciones de los intestinos, sabañones, picazón, asma, tos, bronquitis.
Naranja
Nervios, sudoración, insomnio, vejiga, próstata, reumatismo, gota, estomago, circulación, nervios, corazón, obesidad, fiebres, depuración, hemorroides, parásitos, arrugas, mal aliento (halitosis), digestión, cáncer.
Níspero
Diurético, fiebre.
Nogal
Diabetes, digestión.
Olivo
Cálculos biliares, enfermedades del hígado, laxante , fiebre, piel, cicatrices, heridas, úlceras externas, labios partidos, pezones agrietados, estreñimiento, cicatrizante.
Ortiga
Lumbago, hemorragias internas y esputos sanguinolentos, hemorragia nasal, reumatismo, parálisis, cabello, cicatrizante.
Paico
Cólicos, afecciones del estómago, purgante, antihelmíntico, repelente.
Papaya
Piel, fiebres, depuración, cáncer, colon inflamado, cabello, contusiones, heridas, golpes, torceduras, grietas.
Papayuela
Tos.
Pepino
Piel, triglicéridos, colesterol, caballo, cáncer.
Perejil
Dientes, Hidropesía, Menstruación, Piel.
Pino
Envenenamiento con fósforo, reumatismo, gota, fiebre, úlceras de la piel, tos, resfriados, catarros, bronquitis.
Piña
Bronquitis, desordenes estomacales, dispepsia, convalecencia, enfermedades intestinales, obesidad, retención de líquidos, purgante, amebiasis, tos, garganta, piel.
Plátano
Riñones, colon inflamado, depresión, hiperactividad, cerebro, tos, molestias de la garganta, digestión, hipertensión, corazón, nervios, obesidad, diarrea, verrugas, mezquinos, piel.
Quinina
Digestión, fiebre, quemaduras.
Rábano
Carencia de vitamina C, asma, bronquitis, tos, catarros, enfermedades de las vías respiratorias, hígado, desordenes gástricos, dispepsia, cálculos en el riñón, parásitos, urticaria, artritis, obesidad, adelgazar.
Romero
Epilepsia, fiebre, heridas, úlceras.
Rosa
Ojos, piel, diarrea, disentería.
Ruda
Enfermedades de las encías, desmayos, nerviosidad, histerismo, calambres, amenorrea, desordenes de la menstruación, varices, hemorroides, leucodermia (manchas o despigmentación en la piel causadas por el sol), epilepsia.
Ruibarbo
Purgante, diarrea, disentería, fermentaciones estomacales.
Salvia
Debilidad, heridas, insomnio, llagas, parálisis, piel, tuberculosis, úlceras.
Sandía
Tras el parto, gripes, bronquitis, estados febriles, diurético, catarros, cáncer.
Sanguinaria
Obesidad, piel, sangre.
Saúco
Catarros, resfriados, gripe, tos, hemorroides, almorranas.
Siempreviva
Verrugas y callos, fiebres, dolores reumáticos, piel, pecas, manchas.
Tabaco
Dolores reumáticos, gota, erisipela, fiebre, insecticida
Tamarillo
Obesidad.
Tamarindo
Estreñimiento, laxante, parásitos, purgante.
Té
Conjuntivitis, digestión, obesidad.
Tilo
Nervios, dolor de cabeza, vómito, dolor de pies, resfriados, catarros, gripe, cólicos, desordenes de la menstruación, reumatismo.
Tomate
Gota, reumatismo, diabetes, ojos, debilidad sexual, abscesos dentales.
Toronjil
Desmayos, espasmos, fiebre, neuralgias, vértigo.
Trigo
Raquitismo, debilidad, anemia, diarrea, inflamaciones de la piel, excoriaciones, quemaduras, sequedad del vientre, piel irritada en bebés, cicatrices, heridas, úlceras externas, labios partidos, pezones agrietados, estreñimiento.
Uchuva
Garganta, ojos, riñones, sangre.
Uva
Artritis, piel, estómago, estrés, astringente, tónico, disentería, depurador de la sangre, riñones, hígado, cabello, dispepsia, estreñimiento, hemorroides, cólicos biliares, cálculos hepáticos, hipertrofia del bazo, diarreas crónicas, vejiga, arenillas, gota, escorbuto, bronquitis crónica, tisis, hemorragias, hipertensión, ojos, eczemas, acné, forúnculos, granos, abscesos.
Vainilla
Convalecencia, Digestión.
Valeriana
Cefalalgia (dolor de cabeza), histeria, insomnio, jaqueca, migraña, nervios.
Verbena
Dolores de cabeza, úlceras, caída del cabello.
Violeta
Resfriados, catarros, bronquitis, sarampión, bronquitis, tos.
Zanahoria
Hígado, Piel.
Zarzaparrilla
Reumatismo, Sudorífico, Sangre.
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